La tierra, como material de construcción, se puede encontrar con cientos de composiciones diferentes. Se entiende como barro a aquella tierra arcillosa que, según su formulación y utilización, se puede denominar tierra apisonada o tapial, bloques de suelo, adobe, superadobe, arcilla para enlucidos, etc.

La tierra ha sido y sigue siendo el principal material de construcción en casi todos los climas cálidos y templados del planeta. Es un material abundante, que a menudo se puede extraer directamente de la propia excavación de la edificación o lugares cercanos, lo que marca la primera diferencia en cuanto a eficiencia energética, debido a la escasez de recursos empleados para su producción y transporte.

Hoy en día, aunque la demanda exige viviendas eficientes económica y energéticamente hablando, son mas las personas que anteponen ante todo viviendas saludables. La tierra es excepcional en este sentido. Un material totalmente libre de tóxicos gracias a las nuevas técnicas de procesación que la liberan de cualquier componente perjudicial para la salud. Aquellas personas con problemas alérgicos, asma, intolerancia o sensibilidad química verá como, introducir este material es su hogar, incrementa considerablemente su calidad de vida.

Dentro de sus múltiples propiedades, además de su funcionalidad y durabilidad, el barro nos ofrece una estética única, ofreciéndonos un enorme abanico de diseños y acabados, lo que lo convierte en un material cada día más valorado en decoración.

La arcilla es la máxima expresión en bioconstrucción. No nos cabe duda que acabará sustituyendo una larga lista de materiales, considerados perjudiciales para la salud, tales como polietilenos, poliuretanos, alquitranes, fibrocementos, hormigones y otros elementos tóxicos volátiles contenidos en pinturas y barnices.

La historia y el paso del tiempo avalan la incomparable resistencia de la tierra y la piedra como materiales de construcción, dejándonos muestras de contrucciones milenarias. Algunos ejemplos son las bóbedas de adobe del templo de Ramses II, la gran muralla china o la piramide del sol en Teotihuacan, construidas con la técnica del tapial y enchapadas con piedra.

¿Pero que es en resumen lo que convierte a este sencillo y abundante material en un recurso tan valioso? Veamos algunas de sus propiedades mas destacadas:

1. El barro es un material altamente higroscópico, lo que le confiere la capacidad de regular la humedad relativa ambiental, manteniéndola en unos valores entre el 50 y 60 % durante todo el año independientemente del clima exterior. Esto proporciona una extraordinaria confortabilidad ante, por ejemplo, ambientes excesivamente resecos por el uso de calefacciones durante el invierno. Numerosos estudios demuestran que con una humedad relativa por debajo del 40%, las mucosas se resecan, lo que lleva a una disminución de las defensas frente a enfriamientos, alergias y otras patologias.

2. Una pared de barro tiene una inercia térmica extraordinaria. Eso le confiere la capacidad de almacenar calor procedente de la radiación solar o acumularlo de un sistema de calefacción de paredes radiantes, reduciendo así, el consumo de energía necesario para mantener en nuestro hogar una temperatura confortable.

3. Otra asombrosa cualidad del barro es su respuesta acústica. El sonido llega a la pared y se desvanece absorbido por esta. Así conseguimos crear espacios con una acústica asombrosa y un aislamiento de 27 db en los 2 cm recomendados para una pared en la que queramos todas las propiedades de este material.

4. El barro también absorbe los olores. Es una maravilla como puedes apreciar esta cualidad desde el primer momento de su aplicación. Desde que la habitación queda enlucida con arcilla, y durante todo el secado, solo queda un exquisito olor a tierra madre, que permanecerá despues de forma mas sutil. Olores tan persistentes como los de tabaco, sudor o cocina, desaparecen absorbidos por nuestras paredes naturales.

5. Si bien es cierto que cualquiera puede sentir en su piel las virtudes de este material, hay ciertos colectivos de personas para los que es especialmente beneficioso. Alérgicos, asmáticos o personas de sensibilidad quimica multiple podrian relatarnos como la arcilla cambió sus vidas. Estos enlucidos son absolutamente ecologicos, libres de cualquier elemento químico volatil, no generan electricidad estática y por lo tanto no acumulan polvo.

6. Los muros enlucidos con arcilla tienen una excelente tranpirabilidad, característica vital para la prevención de los problemas de condensación presentes hoy en día en tantas edificaciones mal diseñadas o construidas con materiales inapropiados. Esta cualidad, se acentúa aún mas si la combinamos con revocos exteriores de cal, otro material magnífico al que dedicaremos su propio espacio en este blog.

7. Utlizar la tierra para construir nuestra vivienda conlleva un ahorro energético inimaginable. Empleando la propia tierra de nuestra finca para la autoconstrucción, podemos requerir de hasta solo un 1% de la energía que habríamos utilizado para la elaboración y transporte del hormigón y ladrillos en la misma obra…. ahorro energético = disminución de contaminación

8. El barro es infinitamente reutilizable. La demolición de nuestra casa lo convierte en tierra de nuevo, en vez de escombro, tierra que podrá ser utilizada de nuevo para hacer un nuevo revoco ,adobe, tapial, etc.

9. El barro preserva la madera y otros materiales orgánicos, ya que los mantiene secos si están en contacto directo con el.

10. Por último, y no menos importante, es que se trata de un material que la tierra nos regala y al que únicamente nos ofrece ventajas.